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7.7.14

Una imagen

Las redes sociales son, aparte de otras muchas cosas, fuentes de información inagotables y, casi siempre, inmediatas. 

Por otro lado y, aunque a veces no comparta la frase popular "una imagen vale más que mil palabras", en este caso viene como anillo al dedo.

He observado la siguiente imagen en una de las redes sociales de las que formo parte:


Se trata un cayuco con decenas de personas que se dirige a costas europeas. No cabe un alfiler en ese "vehículo" repleto de ilusiones motivadas por la desesperanza que viven en sus países de origen.

Seguro que saben que aquí, en Europa, las cosas no están bien. Seguro que conocen que en España, Portugal y Grecia el desempleo supera el 20 % de la población activa. Seguro que les han contado de alguna forma que aquí hace mucho que hay gente que ha empezado a salir a buscar comida a los contenedores de basura, que los bancos de alimentos están desbordados y que a la gente las echan de sus casas porque no pueden pagarla.

A pesar de todo, se juegan la vida para pisar nuestra tierra en busca de alguna oportunidad. Prefieren ese riesgo a morir de hambre literalmente.

Esto va a sonar a utópico, pero jamás entenderé por qué siguen habiendo fronteras y las vidas a un lado y a otro de la valla sean tan distintas. Jamás entenderé por qué la esperanza de vida se multiplica según en qué lugar del mundo nazcas. Jamás entenderé por qué los derechos no son los mismos si naces en Alemania, si eres español o si has tenido la mala fortuna de que tu madre te haya parido en Mali.

3.1.14

EL CANAL DE SACYR (para Panamá)

No. No me he equivocado. El título de este post lo he puesto así a conciencia. 

Sacyr es una empresa española con sede en el paseo de la Castellana de Madrid dedicada a la construcción de todo tipo, promoción de viviendas, gestión de infraestructuras, actividades patrimonialistas y de servicios. Fundada en 1986 como Sociedad Anónima Caminos y Regadíos en 1991 cambio su denominación a Sacyr. Es una de las mayores empresas constructoras de España, perteneciente al grupo de las seis grandes constructoras (junto con ACS, Ferrovial, FCC, Acciona y OHL) que cotizan en el IBEX 35, convertidos hoy día en grandes consorcios diversificados con presencia en multitud de países (Wikipedia.org).

Por otro lado, el canal de Panamá es una vía de navegación interoceánica entre el mar Caribe y el océano Pacífico que atraviesa el istmo de Panamá en su punto más estrecho. Desde que fue inaugurado el 15 de agosto de 1914, ha tenido un efecto de amplias proporciones al acortar tiempo y distancia de comunicación marítima, dinamizando el intercambio comercial y económico al proporcionar una vía de tránsito corta y relativamente barata entre los dos océanos, influyendo decisivamente en los patrones del comercio mundial, impulsando el crecimiento económico de los países desarrollados y en vías de desarrollo, además de proporcionar el impulso básico para la expansión económica de muchas regiones remotas del mundo (Wikipedia.org).

No soy experto en economía (ni siquiera aficionado a la misma) ni tampoco me considero un especialista en ingeniría civil, pero la locura que la empresa madrileña se atrevió a emprender con la Autoridad del Canal de Panamá refleja prácticas habituales que "determinadas empresas españolas" llevan a cabo con infinidad de entes públicos. Para ellas, existen dos formas de conseguir conciertos con estas entidades: hacerse amiguito (muy amiguito) del político de turno (que pierde toda la credibilidad como tal y que ojalá la justicia ponga a todos los que dan su brazo a torcer ante los amantes del tráfico de influencias) o presupuestar muy a la baja, de manera que por precio la entidad pública no tenga más remedio que contratarlas.

Lo segundo es precisamente lo que ha hecho Sacyr. Ahora amenaza con abandonar las obras a causa del surgimiento de "extracostes" que durante el transcurso de las mismas. Llamadme lo que queráis pero esto a mí me suena igual que cuando llamas al albañil de turno para realizar reformas en tu casa y acaba pidiéndote más dinero por aquéllo que en principio costaría mucho menos. Los "extracostes" hay que preverlos y valorarlos en la oferta económica que se presente; forman parte de los riesgos de ser empresario. No es responsable realizar temeridades como éstas para asegurarte una obra de tal magnitud y luego solicitar más por algo que al principio dijiste que costaría menos. 

Esto ya ha pasado antes. Las empresas que han jugado con fuego han acabado quemándose y han terminado a duras penas siendo rescatadas con dinero público (los bancos que ya todos conocemos), sobreviviendo a costa de asfixiar a los trabajadores sumado a decenas, cientos o miles de despidos o dando en quiebra y ocurriendo igualmente lo comentado.

La obra, según dicen, sería muy positiva para las empresas españolas, ya que si una constructora de nuestro país es capaz de realizar una de las obras más importantes en la historia de la humanidad, la imagen del resto de empresas nacionales se verían favorecidas. ¿Y ahora? ¿Qué pasa con el daño a la capacidad y a la responsabilidad de las empresas españolas que saben hacer bien las cosas y que nunca estarían dispuestas a tales temeridades?



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